AUTOTEST DEL CAMINO BLOQUEADO:
Lea cuidadosamente las afirmaciones siguientes, muchas
de ellas le sonaran bastantes familiares. Puede que haya
tenido pensamientos o sentimientos similares la última vez
que estuvo atorado o en una situación incómoda y poco
saludable., o la última vez que quiso hacer un cambio de
algún tipo. Tal vez se sienta así en este momento. Después
de cada afirmación encontrará tres comentarios. Encierre
en un círculo el que crea verdadero.
“Mira, no hay absolutamente nada que pueda hacer sobre
esta situación. No tengo alternativa, a menos que vengas
con una varita mágica o un milagro”
A) Repetidamente me siento así.
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“Estoy entre la espada y la pared. La única cosa que puedo
hacer me dejará igual o peor de lo que estoy.
A) Repetidamente me siento así.
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“Hay alternativas que no son buenas. Es obvio que
nunca funcionaran”
A) Repetidamente me siento así.
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“Le pregunto a la gente qué haría si estuviera en mi
situación y tal vez sus ideas puedan funcionarle a ella,
pero ninguna de sus sugerencia es buena para mi”
A) Repetidamente me siento así
B) A veces me siento así
C) Nunca me siento así.
“He intentado todo lo que hay bajo el Sol y nada
funciona. Siempre acabo donde empecé”
A) Repetidamente me siento así.
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“Hay muchas cosas que puedo hacer, el problema es
que no puedo acabar de entender cuál es la que tengo
que hacer”
A) Repetidamente me siento así
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“No quiero llegar a una decisión equivocada. ¿Qué tal si
hago algo y me siento después mal? ¿Qué tal si pierdo
lo poco que tengo?”
A) Repetidamente me siento así.
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
“Pregúntame cómo tomar una decisión en el trabajo,
pregúntame qué hacer con tu problema, y soy
estupendo. Pero cuando se trata de mi propia vida y
problemas…olvídalo!”
A) Repetidamente me siento así
B) A veces me siento así.
C) Nunca me siento así.
Si usted ha tenido sentimientos o pensamientos
similares a los que están listados, entonces ha
experimentado los efectos de la segunda barrera para el
cambio: NO VER ALTERNATIVAS. Si ha encerrado
en un círculo “Repetidamente me siento así”, es muy
probable que esta barrera ahora obstruye su camino.
En una escena de la película MARTY, ganadora del
Oscar en 1954, el personaje principal y a su amiga
intentan decidir cómo pasar la velada. Su diálogo se
desarrolla así:
- ¿Qué quieres hacer esta noche, Marty?
- No sé. ¿Qué quieres hacer tú, Ange?
- No sé. ¿Qué quieres hacer tú?
En esta película sobre un hombre algo limitado, esta breve
escena captura brillantemente el dilema de Marty. Para
Marty y sus amigos, las noches de sábado y sus vidas
enteras están llenas de posibilidades y alternativas, pero
ellos simplemente no pueden verlas.
La conversación entre Marty y Ange suena cierta porque
nosotros representamos la misma escena una y otra vez en
nuestras vidas. Cuando nos enfrentan con opciones,
seguido nos preguntamos qué hacer, para acabar por
contestar –al igual que Marty- “no lo sé”.
Quizá su trabajo le parezca aburrido, lleno de rutinas y sin
ningún valor, o su relación con sus niños o con sus padres
sea tensa y sin satisfacciones, o se encuentre
descorazonado por las exigencias de su absorbente horario
y deseara que hubiera más horas en un día. Posiblemente
siempre esté en desacuerdo con su supervisor o con su
cónyuge. Puede que tenga que pasar todas las noches de
sábado en el mismo bar, esperando conocer a alguien
especial –pero no lo hace-. Se pregunta qué podría hacer
diferente. Se pregunta como puede mejorar su situación o
cómo salir de ella o cómo renunciar a un hábito que lo ha
estado lastimando y acaba con las manos vacías.
Y entonces ese sentimiento catastrófico lleno de
desamparo y desesperanza lo absorbe. Suspira, se queja, se
sirve otra copa, se pelea con su pareja, o gasta dinero en
un gran almacén. Se cubre la cabeza con las cobijas y reza
con la esperanza de que cuando se despierte todos sus
problemas hayan sido mágicamente resueltos. En breve,
usted se atora y no ve alternativa ninguna.
Esta barrera trabaja tan bien porque uno asume que solo
porque no puede ver opciones, no las hay. Uno cree que
está atorado porque no tiene alternativa, cuando de hecho,
está atorado porque no sabe dónde buscarlas. Piensa que
no tiene elecciones, cuando lo que atora es no saber cómo
hacer una en forma eficiente.
Este bloqueo al cambio solo puede ser algo engorroso
porque se presenta de diferentes formas. Es posible que se
haya enfrentado con todas ellas alguna vez, o que haya
enfrentado una de las formas más familiares. Todas
trabajan de distinta manera para impedir que salga usted
del hoyo.
CEGUERA A LAS ALTERNATIVAS
Al contemplar tan solo una puerta cerrada, uno no se da
cuenta de las que están abiertas, y se convence de que su
situación durará por siempre, está seguro que no hay
absolutamente nada que pueda hacer para cambiarlo.
La ceguera a las alternativas es probable que pueda atacar
cuando un problema alcanza proporciones
descorazonadoras o cuando ocurre una crisis de vida
inesperada. Si se cae bajo por abusos, enfermedad y
depresión crónica, o se pierde el equilibrio por una muerte,
una pérdida financiera, una pérdida de trabajo o un
divorcio, uno carece de la perspectiva y la habilidad de
pensar con claridad. Como resultado, no se puede ver lo
que está pasando en ese momento.
ENTRE LA ESPADA Y LA PARED
Un poco distinta a la ceguera a las alternativas, aunque
igual de difícil para salir de ella, es ver solo una
alternativa, una que es igual o peor de cómo las cosas
están.
Usted sabe que esta versión de la barrera está operando en
su vida cuando las alternativas parecen ser lo blanco y
negro, cuando las opciones parecen ser extremas.
Permanecer en una relación abusiva o quedar
desesperadamente solo. Ir al bar la noche del sábado o
convertirse en un papá de sofá que come y ve la televisión.
Aguantar las críticas constantes de su madre o nunca
volverle a hablar.
Claro, cuando el único curso de acción que podría elegir lo
dejara tan descontento, enfermo o poco pleno como lo está
ya, no tiene sentido llevarlo a cabo. Pero ¿qué le parecen
las otras opciones menos catastróficas? Están ahí, sin
embargo esa única opción desastrosa que está en su mente
puede distraerlo en su búsqueda. Si eso sucede, podría
dejar de buscar y probablemente quedarse atorado.
CONCENTRARSE EN LA FALLA FATAL
Usted puede quedarse atorado y sabotear sus propios
esfuerzos por salir al reconocer alternativas a su situación
actual y rechazarlas una a una. Puede generar una larga
lista de posibilidades, eso está bien. El problema es que
usted queda atorado instantáneamente por las
imperfecciones que encuentra en cada una de ellas. Sin
tomarse el tiempo para llevarla a cabo, elimina la opción
porque piensa que una alternativa imperfecta es una
alternativa inútil.
El concentrarse en las imperfecciones es la forma más
común de esta barrera. Si uno persevera lo suficiente,
siempre encontrará razones de por qué un plan alternativo
de acción puede no funcionarle. Pero debe tener en mente
que mientras la falla que ha descubierto es lo
suficientemente real, seguido está lejos de ser fatal.
Observe las alternativas con cuidado. Es posible que no
haya visto el potencial para una buena opción. Cuando se
está atorado, solo se ven las fallas. Como resultado, uno
puede pasar de largo avenidas razonables para salir del
hoyo, porque un viaje tranquilo y un camino directo y sin
interrupciones a una felicidad completa no puede ser
garantizado.
AFERRARSE A LA PAJA
El aferrarse a la paja es el otro lado de encontrar fallas
fatales. En ambas instancias usted puede ver las
alternativas posibles a su situación actual, pero usted no
considera de forma completa y consciente su verdadero
potencial para sacarlo del hoyo o para sopesar sus
consecuencias positivas y negativas. Cuando uno se aferra
a la paja, sin embargo, se intenta una alternativa antes de
rechazarla. De hecho, uno salta hacia cada una de las
alternativas tan pronto como la encuentra, esperando que
separe rápidamente lo que siempre falla, por lo que se ve
decepcionado cuando los resultados no se manifiestan
como esperaba, y esto provoca que abandone el esfuerzo y
se mueva hacia un nuevo –igualmente impulsivo- plan de
acción.
Esto es perseguir alternativas sin pensar cuidadosamente
en ellas. Hay que preguntarse si la “cura” tiene conexión
con la enfermedad. En vez de eso va a tontas y a locas sólo
para regresar al punto donde empezó.
Lo que es más, al intentar de darles oportunidad de que
trabajen en verdad, usted elimina aquellas que podrían
tener éxito con el tiempo o bajo las condiciones
adecuadas.
SUBYUGADO POR LAS ALTERNATIVAS
En cualquier noche de sábado podría ir al teatro, al cine a
un bar, a una fiesta, a un concierto, a un centro comercial
o quedarse en casa. Podría tener una cena romántica para
dos, o encontrarse con los amigos en un restaurante, o
tener invitados a una comida de gourmet en su casa, una
barbacoa en el jardín, o pedir una pizza o comida china
para que se la lleven a casa y alquilar un video, o jugar al
Trivial. Puede sobrellevar sus relaciones y el trabajo,
pagar sus cuentas, leer una novela. Con tantas opciones
¿cuál elige?
¿Cómo elige? Desafortunadamente, puede tener muchas
opciones y aún quedarse atorado. Todas ellas pueden, en
primera instancia, parecer idénticas y escoger una significa
no tomar la otra. Pero ¿qué tal si las quiere todas? ¿Qué tal
si elige mal? Es cierto que puede hacer la elección
equivocada, pero paralizarse en el proceso de decisión es
mucho peor. Todas sus opciones acaban por ser útiles si
usted es incapaz de evaluarlas, darles prioridades y así,
tomar una decisión.
El hecho de que se abran un montón de puertas ante usted
y no escoja abrir ninguna, eso también es una elección. Si
se pospone una elección lo suficiente, acabará uno por
tener sólo una senda para seguir, y no será necesariamente
la mejor.
Como regla, cuantas más alternativas se tienen, es mejor,
siempre y cuando uno pueda evaluarlas, asignarles una
prioridad a cada una y acabar por seleccionar. El tener
opciones sin saber qué hacer con ellas es tan debilitante
como el no tener opciones. Si uno no puede escoger, no se
puede mover.
DEMOLER LA BARRERA:
COMO BUSCAR ALTERNATIVAS
Y TOMAR DECISIONES EFECTIVAS
Las alternativas existen. Uno sólo se queda atorado
cuando no sabe como reconocerlas. Uno se siente atrapado
porque no sabe cómo reconocerlas. Uno se siente atrapado
porque no ha encontrado opciones viables –aún-. Pero se
puede aprender a buscarlas. Y uno puede encontrarlas. De
todas las barreras al cambio, ésta es la más fácil de echar
abajo.
¿Por qué? Porque las alternativas existen. Hay siempre,
por lo menos una opción, y por lo general, siempre más de
una. Siempre hay algo que puede hacer o dejar de hacer.
Con darse cuenta de que las alternativas existen se alivia el
estrés y se actúa contra ese sentimiento desesperado que le
da a uno cada vez que cree que está atrapado en un rincón
sin tener a dónde ir.
Las alternativas que encuentre puede que no sean
perfectas. Puede que no muestren resultados
inmediatamente, o que no lo hagan de forma completa, o
alteren su existencia de forma mágica. Las alternativas no
son lo único que necesita para salir del hoyo o para
conseguir sus metas. De cualquier modo, aprender a
reconocer sus opciones ya es un paso. Un paso es un
movimiento, y este movimiento puede acelerarlo a su
destino elegido.
Esta barrera es también más fácil de encarar que la
mayoría, porque herramientas y técnicas confiables y
específicas pueden ser usadas para buscar alternativas,
aumentar las opciones, evaluarlas y definir prioridades,
para decidir cuál es la mejor ruta a tomar. Estas
herramientas y técnicas han demostrado un rastreo
positivo de opciones. Son utilizadas todos los días por
maestros terapeutas. Funcionan. Usted puede hacer que
funcionen para sí mismo.
UNA OPCION PARA TODA TEMPORADA
Sin importar dónde o por qué está usted atorado, usted
siempre tiene una alternativa: puede pedir ayuda.
“No hay hombre que sea una isla” es una frase que con
seguridad usted ha oído. Y es particularmente cierta
cuando es aplicada a la barrera de las “no alternativas”.
Últimamente usted hace sus propias elecciones y sigue la
senda que considera correcta.
Desafortunadamente, la gente que está atorada y se siente
mal, tiende a aislarse. Como, por ejemplo, los alcohólicos,
las victimas de abusos, la gente que se está divorciando,
terminando una relación, o quien padece un intenso estrés.
Justo necesitan más apoyo, empujan a la gente lejos de
ellos. Piensan que deben resolver sus propios problemas y
tomar sus propias decisiones. Siendo que lo que deberían
hacer es pedir ayuda. Pedir ayuda no le va a robar su
dignidad, no se va a llevar su independencia, ni va a
demostrar que es débil de voluntad o incompetente. De
hecho, buscar consejo antes de tomar una decisión es un
signo de cordura y sabiduría. Contrario a lo que se piensa
cuando se está atorado y herido, usted no es la única
persona que ha experimentado ese conflicto particular, ni
el único que se ha encontrado en cierta situación ni
tampoco el único que haya decidido cambiar sin saber por
dónde empezar. Las falacias en esta línea de pensamiento
han sido mostradas una y otra vez.
La ayuda puede ser de muchas formas: profesional, tal y
como la ayuda que ofrece la línea de asistencia para crisis
emocionales o cualquier otro servicio de intervención
crítica enlistado en la guía telefónica.
Uno puede empezar a ver un psiquiatra entrenado, o un
psicólogo, o un trabajador social, o encontrar ayuda al
hablar con los amigos, parientes, colegas o supervisores.
Algunas veces la ayuda puede ser encontrada en libros
como éste o incluso en las biografías de aquellos que han
superado la adversidad. Parte de la mejor ayuda la ofrecen
los grupos de autoayuda. Hay grupos disponibles en casi
todas la comunidades para cualquier problema que pueda
usted imaginar.
Usted puede pedir ayuda en cualquier momento y por
cualquier razón. Además, buscar ayuda es particularmente
beneficioso cuando uno no puede ver alternativas
disponibles o tomar decisiones acerca de opciones es más
sencillo con la asistencia y el apoyo de alguien más. Lo
que ayudan no siempre pueden sugerir inmediatamente
alternativas que le gusten. De todas formas, tienen cierta
distancia frente a su problema y pueden ser más objetivos
al respecto. Verán los méritos y los problemas de una
opción antes que usted y puede que den luz cuando todo lo
que ve es oscuridad. Al menos, al pedir ayuda (y
manteniendo una actitud abierta al consejo que le ofrecen)
le señalan nuevas direcciones y estimula un pensamiento
más productivo.
Empieza por aumentar sus alternativas al preguntarle a la
gente qué es lo que haría ella o qué fue lo que hizo cuando
enfrentó conflictos similares. Lea los perfiles de la gente a
quien admira. No tiene por qué tomar el consejo de nadie.
No tiene que seguir los pasos de nadie. Todo lo que tiene
que hacer es preguntar, leer, escuchar, o ir –y descubrirá
nuevas opciones.
BOMBARDEO DE IDEAS
“El ojo típico pasa de largo al 90 por ciento bueno
de cualquier idea por culpa del 10 por ciento malo
que el ojo convencional nunca deja de ver”
Charles Catering
La afirmación de Charles Catering me recuerda a todos los
comités jamás reunidos para enfrentar un problema o para
planear una actividad. Sin duda, docenas de ideas son
propuestas e inmediatamente eliminadas porque alguien
instantáneamente encuentra una falla. Nunca importa que
ésta sea mínima y fácil de corregir. Las conclusiones son
hechas prematuramente y grandes ideas son pasadas de
largo, o dejando sólo aquellas que son mediocres.
Por otro lado, usted aumenta sus alternativas cuando
suspende el juicio durante una etapa de reunión de ideas y
acumulación de opciones, para después evaluarlas. Este
proceso se llama bombardeo de ideas.
La gente que trabaja para resolver problemas, tomar
decisiones grupales, planear para el futuro, o crear, está
familiarizada con la técnica de bombardeo de ideas o
también llamada "LLUVIA DE IDEAS".
Los equipos de publicidad la usan comúnmente para generar
ideas para sus campañas. Puede verse funcionar en
encuentros entre los empleados y empleadores cuando las
ideas son necesitadas, cuando las ventas deben ser
aumentadas.
Como ayuda para esa Lluvia de Ideas, véase la fácil técnica de los
"MAPAS MENTALES":
http://es.wikipedia.org/wiki/Lluvia_de_ideas
http://enchiel.blogspot.com/2008/07/el-libro-de-los-mapas-mentales.html
Los terapeutas usan el bombardeo de ideas con sus
clientes; los maestros la utilizan con sus alumnos; los
supervisores la usan con sus empleados; los generales con
sus subalternos. Y aún así, me sorprende muchísimo cuán
poca gente aplica esta técnica demostrada a sus propias
vidas. No hay mejor manera de aumentar alternativas.
Para el bombardeo de ideas, uno baja el volumen de su yo
crítico interno y deja que los juegos creativos fluyan,
liberándolo a uno para buscar cualquiera de las
posibilidades. El bombardeo de ideas le pide que
identifique, sin evaluación, cada una de las alternativas
concebibles –sin importar lo alocadas, salvajes o
improbables que puedan parecer las alternativas a primera
vista. El bombardeo de ideas puede ser empleado para
generar alternativas para cualquier situación:
* Alternativas para hacer el sábado noche
* Alternativas para manejar su tiempo
* Cómo pasar las vacaciones
* Formas para mejorar una relación
* Formas para ahorrar dinero.
* Cómo celebrar la Navidad.
* Cosas que quiere alcanzar en su vida.
* Riesgos que quiere tomar.
* Formas para asegurarse de que se mantendrá dentro de
una dieta o programa de ejercicios.
* Como lograr que los miembros de la familia compartan
los quehaceres del hogar.
SIEMPRE QUE SE SIENTA ATORADO
Y NECESITE ALTERNATIVAS:
¡USE EL BOMBARDEO DE IDEAS ¡
El bombardeo de ideas
(LLUVIA DE IDEAS) puede hacerse solo, pero a menudo
funciona mejor con otras personas. Se hace generalmente
en una sola sentada. De cualquier modo, si no hay un
tiempo límite para resolver un problema, me gusta
extender mis bombardeos de ideas a varias sesiones.
Entonces puedo tomar ventaja de aquellas brillantes ideas
que se me ocurren entre las sesiones, mientras manejo o
me estoy dando un baño. El bombardeo de ideas empieza
por saber expresar claramente el problema o por preguntar
qué hay que resolver. Aquí hay tres ejemplos:
“Tenemos dos semanas en agosto para las
vacaciones. Quiero que sea algo divertido, que
valga la pena para todos. ¿Cómo podemos tener
unas vacaciones así? Veamos cuantas ideas se nos
ocurren”
“Todo lo que hacemos Rita y yo es pelear. Las
cosas van tan mal que me he quedado a trabajar
hasta tarde y he encontrado razones para ir a
lugares sin ella. Amo a Rita y quiero que nuestra
relación funcione. Es solo que no sé qué hacer.
¿Cuáles son mis opciones?
“Mi trabajo me está enloqueciendo. Estoy
físicamente enfermo y emocionalmente agotado
por su culpa. Pero no puedo renunciar, porque
necesito el dinero. ¿Qué otras alternativas tengo?
En los tres ejemplos el problema ha sido identificado y el
desempacho es claro –descubrir tantas alternativas como
sea posible, sin concentrarse en encontrar la solución
correcta y perfecta-. La persona que enuncia la pregunta
pide una multitud de opciones, de las cuales una o la
combinación de varias serán escogidas después como un
paso para salir del hoyo.
Para que el bombardeo de ideas funcione, debe seguir
estas reglas:
1.- Sin críticas. No juzgue o evalúe las alternativas en este
punto. No se censure en forma alguna. Todo lo que venga
a la mente debe ser listado.
2.- Dé rienda suelta. Deje que esos jugos creativos fluyan
-cuanto más rara sea la idea, mejor. Siempre puede
eliminar después lo extravagante y recortar las ideas para
que puedan ser viables.
3.- Vaya por la cantidad. Haga una larga, larga lista. Al
generar muchas ideas mientras hace el bombardeo,
aumenta la posibilidad de encontrar ideas buenas y
aplicables cuando regrese a la lista.
4.- Apoye, expanda, combine. Modifique o desarrolle nuevas
ideas de las viejas o combine opciones previamente
listadas para crear otras alternativas que funcionen.
HAGA LA PRUEBA
En el capitulo dos, usted completó el inventario del
sentirse bien integral. Ha examinado 10 aspectos de la
vida diaria que contribuyen a su salud física, emocional,
intelectual y espiritual, e identificó esos elementos que
personalmente usted pensaba que necesitaban ser
mejorados. Pero si lo que quiere es mejorar esas áreas de
su vida, necesitará de alternativas, tanto como de pasos
hacia una meta determinada y guías para salir del hoyo. Es
muy fácil decir: “Mejoraré mi nutrición al llevar una
dieta”, pero ¿qué tipo de dieta escogerá? ¿Sería una dieta a
corto plazo de bajas calorías para perder peso, podría
eliminar el azúcar refinada, la harina procesada y la
comida frita, o adoptaría un plan alimenticio de por vida?
¿Cómo empezaría? ¿Cómo se aseguraría de no hacer
trampa? ¿Qué es lo que haría para que no regresaran los
kilos de más? ¿Se atendría a ello?
Usted puede “decidir” instantáneamente hacer ejercicio,
pero qué tipo de ejercicio escogería? ¿Cuándo, dónde, y
que tan seguido haría el ejercicio? ¿Qué es lo que haría
para no salirse de su programa? ¿Cuáles son sus opciones?
Si usted quiere mejorar su aprovechamiento del tiempo,
cómo lo enfrentaría? ¿Sabe de las muchas técnicas y
herramientas para aprovechar el tiempo? ¿Ha considerado
cuál es la mejor para su estilo de vida? A menos que se
haga ese tipo de preguntas, usted no podrá decidir cuáles
opciones son buenas para usted. Para mejorar, aumentar o
cambiar un aspecto del estar bien integral, usted debe
primero buscar o listar tantas alternativas como sea
posible. Debe hacer un bombardeo de ideas.
Para empezar el bombardeo de ideas:
1.- Escoja un área del estar bien integral, la cual ha
identificado como prioridad para el cambio.
2.- Pregúntese a usted mismo: ¿Cómo puedo cambiarlo?
¿Qué debo hacer más, menos, o algo mejor en esta
área? ¿Cuáles son mis opciones?
3.- Saque una hoja de papel, un lápiz y conteste esas
preguntas con alternativas de bombardeos de ideas.
4.- Recuerde: todo vale. Juegue, diviértase, sea sarcástico
y creativo, o lo que necesite, con tal de que haga una
larga lista. Vaya en pos de la cantidad, no de la
calidad.
5.- Trate de no interrumpir el flujo de ideas por retroceder
en la lista para ver si ya ha escrito la idea, o algo
parecido. Puede eliminar las duplicaciones más tarde
y las variaciones están consideradas como opciones
separadas.
6.- Pida ayuda si la necesita. Explique el ejercicio a un
amigo, pariente, compañero de trabajo, cónyuge, o a su
terapeuta. Pídales que lo ayuden a generar alternativas
(y no se olvide de explicarles las reglas del bombardeo
de ideas).
El bombardeo de ideas puede ser divertido. Muy seguido
se obtienen unas buenas risas de una situación que
previamente se ha visto como exageradamente dolorosa y
totalmente desesperada. El bombardeo de ideas funciona.
Es una manera segura de aumentar alternativas.
Cada opción debe ser evaluada claramente y a conciencia
o acabará persiguiéndose la cola tratando de tomar una
decisión. Para hacer que sus alternativas le funcionen,
debe:
REDUCIR EL CAMPO
Use una combinación de lógica, intuición y juicios de
valor para evaluar y escoger opciones de aquellas listadas
durante el bombardeo de ideas, ya que lo lleva a tener más
alternativas de las que puede cómodamente analizar con
profundidad, por lo que debe reducir el campo.
Para recortar su lista de bombardeo de ideas a un número
manejable de alternativas, lo que debe hacer primeramente
es dejarse llevar por sus instintos, usar su intuición para
sacar las opciones que simplemente no le laten bien. Por lo
tanto, inmediatamente después del bombardeo de ideas,
marque prioridades en cada elemento enlistado. Se puede
basar en un atractivo general (aquello que usted quiere
alcanzar), en lo práctico (aquellas opciones que son
factibles), en la inmediatez (opciones que podrían –con
poca dificultad- iniciarse de inmediato); o una
combinación de estos criterios. Déle a cada uno de los
elementos en su lista de bombardeo de ideas una prioridad
A, B o C. Asigne una A elementos muy atractivos,
prácticos y/o inmediatos. Ponga B en aquellos que tengan
baja prioridad y una C a las que considere no funcionales.
Cuando se está atorado y descontento o inseguro de sí
mismo, resulta fácil también ser indeciso, aun después de
haber visto las prioridades de uno. Para evitar esto, trate de
asignar elementos en su lista, ocho deberán llevar una
prioridad A, ocho una prioridad B y ocho una prioridad C.
Puede ser difícil lograr ser tan parejo, pero hacerlo así es
esencial. Por lo que tómese algo de tiempo al revisar su
lista de bombardeo de ideas para reducir el campo al
asignarle prioridades a A, B y C.
LA LISTA DE CARLA
-El bombardeo de ideas fue muy duro para mi- dice Carla
sobre su intento de encontrar alternativas para su situación
laboral insatisfecha-. De hecho, otras personas fueron las
que vinieron con la mayoría de las ideas de mi lista. Aún
me sentía muy negativa cuando intenté reducir el campo.
Si no hubieran forzado a sacar prioridades A no hubiera
tenido ninguna. Nada podría haber tenido más de B.
De forma reticente, Carla identificó cinco desesperados
elementos A en su lista de 15 alternativas. Éstas eran:
• Renunciar a mi trabajo inmediatamente
(preocuparme después)
• Tomar más clientes hasta que pueda afrontar una
renuncia.
• Toma un trabajo con otra agencia.
• Escoger una fecha para renunciar a mi trabajo,
efectuar los pasos necesarios para anunciar mi
práctica particular y alinear trabajos como
consejera mientras tanto.
• Mantenerme aquí hasta que pueda conseguir un
retiro temprano,
Ahora que se ha reducido el campo, usted y Carla están
listos para ver con más cuidado las prioridades A, de las
cuales se escogerá eventualmente el plan de acción.
***EVALUAR OPCIONES***
Aún cuando las emociones y la intuición entran en juego
durante todos sus esfuerzos para decidir, la evaluación de
las alternativas de prioridad A requiere la aplicación de la
lógica. Muchas variables pueden ser consideradas cuando
las elecciones deben ser hechas. Sin embargo, el análisis
más lógico se reduce a sopesar lo positivo que puede
resultar al perseguir una opción en contra de las
consecuencias negativas que pueda producir.
Tome una hoja de papel aparte por cada una de sus
alternativas de prioridad A. Entonces escriba la alternativa
en la parte superior de la hoja y haga una línea en el
centro. La columna izquierda será para todos LOS
RESULTADOS POSITIVOS y la columna derecha para
todas LAS CONSECUENCIAS NEGATIVAS
POSIBLES. Piense en tantos resultados buenos como
pueda y escríbalos en la columna de la izquierda. Haga lo
mismo con las consecuencias negativas.
Los seres humanos tienden a la negatividad. Como el
comentario referido anteriormente de Charles Kettering lo
dice, la mayoría de nosotros se centra en lo que no va a
funcionar y pasa por alto lo que sí funcionará. La
tendencia a encontrar las fallas fatales y las razones para
no llevar a cabo alternativas perfectamente buenas
aumenta cuando la autoestima está baja y el estar atorado
lo ha gastado tanto mental como emocionalmente. Si con
honestidad quiere salir del hoyo, presiónese para
identificar los aspectos positivos. Tómese algo de tiempo
para hacer sus listas de pros y contras para cada
alternativa. Si se queda atorado, llame a alguien de afuera
que sea objetivo y que le ayude a sumar elementos en su
columna de pros.
***SOPESE LAS CONSECUENCIAS
El número de elementos en una columna puede ser
engañoso. Como el número de alternativas, todas las
consecuencias no surgen del mismo modo. Algunas
significan más que otras, algunas tienen un mayor impacto
en su vida que otras, y unas son simplemente más
aterradoras que otras.
En esencia, cada consecuencia tiene su propio peso o
valor. El siguiente paso a tomar será asignarle peso a cada
consecuencia de forma consciente y bien pensada.
Para hacer esto, déle a cada consecuencia positiva y
negativa un peso numérico. Me gusta usar una escala de
números entre el uno y el cinco; el cinco asignado a las
consecuencias que importan más. Verdaderamente
píenselo bien antes de asignar un número. Pregúntese a sí
mismo cuánto importa en verdad cada elemento y
asegúrese que el miedo y la duda no se metan en su
camino. Algunas veces ayuda el pretender que no hay
nada más que poner a consideración que esa consecuencia.
Si todo lo demás fuera bueno, ¿qué tanto lo puede influir
ese factor?
Después de que a cada consecuencia se le haya dado un
peso numérico, revise toda su lista de cada alternativa.
Tache de su lista los elementos que parecen cancelarse
unos a otros. Incluso puede sumar los número de cada
columna y dividirlos por el número de elementos para
derivar valores positivos y negativos para cada alternativa.
Sin embargo, sería raro que tuviera que ir tan lejos. Ni
bien haya marcado las consecuencias y haya eliminado los
elementos que se cancelan unos a otros, tendrá una imagen
relativamente clara de la viabilidad de su alternativa.
El sopeso de las consecuencias de carla se veía como esto:
PROS
• Sabría que hay un final a la vista. 5
• Me vería obligada a : encontrar medios
referentes, hacer una lista de trabajos
consultivos, obtener un folleto, tener tarjetas de
presentación, etc., y a sacar un presupuesto por
mí misma (léase, tendría que dejar de flojear) 4
• Si hiciera todas esas cosas, no me preocuparía
tanto (me preocuparía de cualquier modo) 1
• Dejaría de perder tanto tiempo (y dejaría de
odiarme por ello) 5
• Mis hijos y amigos dejarían de cerrar sus ojos y
alejarse de mí por culpa de mis constantes
quejas. 5
• Mi práctica privada me beneficiaría. 4
• No tendría que estar aquí para siempre. 5
• Me sentiría más segura (no, no me sentiría más
segura). 2
• Tendría un cheque seguro por los próximos
meses. 3
CONTRAS
• Tendría que seguir con este trabajo un tiempo
más. 2
• Aún no sabría si mi práctica privada podría
mantenerme. 4
• Tendría que renunciar al cheque, por ahora. 5
• ¿Podría trabajar sin que la burocracia me dijera
qué hacer? (Ésta es mi baja autoestima
hablando) 2
• ¿Qué con el seguro de salud y mi fondo de
retiro? 5
• Podría sentirme atrapada si llegara el día de
renunciar (y miedo, tan bueno como si fuera a
ser muy emocionante) 2
• ¿Es justo esto para mis hijos? (No es justo
ahora) 1
Para sorpresa de Carla, los resultados positivos posibles de
esta alternativa pesaban mucho más que las temidas
consecuencias negativas. Ése no era el caso para otras
opciones de prioridad A, tales como mantenerse en la
agencia hasta que pudiera retirarse o buscar trabajo en otra
agencia. Al listar y evaluar las consecuencias positivas y
negativas, carla empezó a ver claramente un camino a
seguir. Si usted ha estado haciendo los pasos descritos
aquí, también debe ver por los menos una senda clara
hacia la cual avanzar con sus metas y aspiraciones. Ahora,
es tiempo de:
HACER UNA ELECCIÓN
El momento de la verdad ha llegado. Aún cuando usted
haya buscado alternativas, haya usado sus instintos para
reducir el campo y haya vaciado su cerebro (y el de otras
personas) para encontrar las consecuencias positivas y
negativas, y haya sopesado y medido y haya puesto mucho
cuidado y una mente clara al tomar sus decisiones, se
encuentra de nuevo poseído por el miedo a elegir. Sus
manos tiemblan. Sus labios no dejan de moverse. Su boca
está seca. Su corazón galopa y su presión arterial sube.
¿Qué tal si toma la elección equivocada? Peor aún, sin
importar lo que escoja, piensa que va a perder: “No tengo
elección. No hay nada que pueda hacer”. Puede que tanga
que hacer algo. ¿Qué tal si lo que elige no funciona?
Trataré sobre esa última pregunta en un momento.
Primero, junte algo de valor y jerarquice cada una de sus
opciones. La alternativa más aceptable deberá tener el
número uno. A la siguiente más aceptable déle el número
dos, y así hasta que le haya dado a cada opción un valor
numérico. El ordenar cada opción en vez de escoger una y
descartar a las demás, le deja con algo de espacio para
respirar. La opción marcada con el número uno sería la
que escoja para llevarla a cabo en este momento. Aún así,
mantenga en mente que las otras opciones siguen
accesibles a usted. No está perdiendo nada –excepto su
estatus no requerido de “atorado”.
Usted ve, su decisión no tiene por qué ser final. Es
exactamente este pensamiento de finitud lo que trae toda
esta ansiedad y miedo. Si usted hace una elección, déle
oportunidad de que funcione. Si no, siempre puede
intentar la siguiente opción de su lista o hacer otra
elección. La primera alternativa que elija puede no ser la
respuesta única y perfecta. Después de todo, hay más de
un camino para llegar a cualquier destino.
Lo que es más, para la mayoría de nosotros la alternativa
uno no es todo lo que necesitamos. Nuestro viaje hacia la
vida que deseamos y merecemos requerirá muchos pasos y
muchas decisiones. La elección que haga ahora es
meramente el primer paso en la dirección correcta. Pero no
olvide que, si está atorado, cualquier paso en la dirección
correcta es lodo un logro.
Carla, que escogió el marcar una fecha para renunciar a su
trabajo y pasar el tiempo interino preparándose para una
exitosa práctica privada, tendrá aún que decidir renunciar
el día que se venza el plazo. Tendrá que decidir si usa su
fondo de retiro para solventarla durante sus primeros
meses como trabajadora independiente o lo dejará en el
banco para ganar intereses. Tendrá que tomar decisiones
respecto a cortar gastos de manutención, cuánto deberá
cobrar a los clientes, cómo usar su tiempo ahora que es su
propia jefe, y qué tanto esperará antes de decir si su
trabajo independiente funciona o no. Aún así, con todas
estas incertidumbres frente a ella, Carla se siente mejor
porque ha hecho la primera elección y ha dado el primer
paso. –Con saber que hay algo que me hace sentir mejordice-,
-las cosas no se ven tan negras.
Usted también tiene ahora la oportunidad de generar
alternativas y hacer elecciones. ¿Lo hará?
Si su respuesta es SI, entonces puede ver la luz al final del
túnel y puede empezar a marcar una ruta hacia sus metas y
aspiraciones. Puede que aún tenga problemas al empezar
este viaje, y es muy posible que se encuentre con otras
barreras en el camino.
Los capítulos que siguen describirán esas barreras,
le ayudarán a reconocerlas y a demoler.
Pero tenga en mente que si ha empezado a
desmantelar la barrera de SIN ALTERNATIVAS, ha dado
ya un paso gigantesco para salir del hoyo. Si su respuesta
es NO, si en alguna parte del camino se ha sentido
mareado y confundido, si es capaz de listar alternativas y
evaluarlas, es muy probable que se esté enfrentando ya a
otra barrera. Tal vez sea esa vieja baja autoestima
lanzando una cortina de humo frente a usted, u otra de las
barreras está en su camino.
ÍNDICE // HAZ CLICK EN LOS SIGUIENTES VÍNCULOS:
COMENTARIOS
http://enchiel.blogspot.com/2007/10/comentarios-sobre-el-libro-cambio.htmlCAPITULO 1
¿Qué significa estar atorado?CAPITULO 2
¿Por qué cambiar? CAPITULO 3
Cambio y autoestima (primera parte)
Cambio y autoestima (segunda parte)CAPITULO 4
Cambio y opcionesCAPITULO 5
Cambio y perfecciónCAPITULO 6
Un asunto de voluntad CAPITULO 7
Salga del hoyo
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